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Comité de
Solidaridad
Óscar Romero
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ORACIÓN
Viernes,
11 de enero de 2002
- (Mateo 5) "Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque a esos los
llamará Dios hijos suyos" .
- (Ezequiel 13) "Esto
dice el Señor: Extenderé mi mano contra los profetas, visionarios falsos, adivinos de
embustes; porque habeis extraviado a mi pueblo, anunciando paz cuando no había paz, y
mientras el pueblo construía la tapia, vosotros la ibais enluciendo".
- Más que de una opinión dominante, se trata
de la opinión con la que se nos quiere dominar: "paz, paz, - se nos dice-,
tranquilidad, todo está bien, no hay motivos por los que preocuparse o protestar (cosa de
las décadas pasadas, ya superada); cada uno que se quede en su lugar, se encierre en sí
mismo, confíe en el sistema y acepte los sacrificios necesarios, porque vamos por el
camino correcto y estamos en paz..."
A lo largo de la historia, todos los imperios
han acompañado su victoria material con un discurso sobre la paz que dé confianza en el
sistema y haga invisibles sus contradicciones; si lo consiguen dominan mentes y corazones,
obteniendo su victoria formal, más importante que la material.
(Agenda Latinoamericana 98, p.
18)
- (Isaías 32) "La obra de la Justicia será la Paz y los
frutos de la Justicia serán tranquilidad y seguridad para siempre".
- Las previsiones son sombrías. No se puede
esperar que tan graves desigualdades continúen creciendo sin que ocurra una ruptura
social de proporciones gigantescas, a nivel regional o mundial. Los privilegiados de ese
modelo de economía se protegen cada vez más, detrás de rejas, monitores electrónicos,
guardias de seguridad armados y carros blindados, aterrorizados con las noticias sobre
secuestros y asaltos. No parece que llegarán a entender que no es bueno vivir en un mundo
así y que vale la pena aceptar un modelo diferente de sociedad antes de la previsible
explosión.
(Hélio y Selma Amorin. Agenda
Latinoamericana 98, p. 80)
- (Lucas 2): Gloria a Dios
en el cielo y paz en la tierra a los hombres que El ama tanto.
- (De las homilías de Oscar Romero): Mientras
haya madres que lloran la desaparición de sus hijos, mientras haya torturas en nuestros
centros de seguridad, mientras haya abusos de sibaritas en la propiedad privada, mientras
haya ese desorden espantoso, hermanos, no puede haber paz y se seguirán sucediendo los
hechos de violencia y de sangre. Con represión no se acaba nada. Es necesario hacerse
racional y organizar una sociedad más justa, más según el corazón de Dios. Todo lo
demás son parches mientras no se cambie la raíz de donde están brotando todas esas
cosas tan horrorosas. (25, septiembre, 1977).
Oración de S. Francisco de Asís
Señor, haz de mí un
instrumento de tu paz.
Donde haya odio, que yo
ponga amor.
Donde haya ofensas, que yo ponga perdón.
Donde haya discordia, que yo ponga unión.
Donde haya error, que yo ponga verdad.
Donde haya duda, que yo ponga fe.
Donde haya desesperanza, que yo ponga
esperanza.
Donde haya tinieblas, que yo ponga luz.
Donde haya tristeza, que yo ponga alegría.
Haz que yo no busque tanto
el ser consolado como el consolar,
el ser comprendido como el comprender,
el ser amado como el amar.
Porque es dando
como se recibe.
Olvidándose de sí mismo es como
se encuentra a sí mismo.
Perdonando es como se obtiene perdón.
Muriendo es como se resucita para
la vida eterna.
